Inhuman los restos del profesor de educación física asesinado
Hernán Landolina, de 42 años, murió el martes por la noche en la puerta de su casa, en Lomas del Mirador. Fue al recibir un disparo en la cara efectuado por dos desconocidos que se llevaron su camioneta. Sus restos son inhumados en el cementerio de Flores. (Videos).
El profesor de educación física fue asesinado de un balazo en el rostro por tres delincuentes que le robaron la camioneta cuando llegaba a su casa en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, informaron fuentes policiales.
Los familiares del hombre asesinado aseguraron que el docente "no se resistió", y que cuando los delincuentes huyeron con el vehículo, le pasaron por arriba de su cuerpo.
El episodio ocurrió a las 22 de ayer en Irala 2460, de Lomas del Mirador, a unas diez cuadras de la casa donde fue asesinado el viernes el florista y decorador de la conductora Susana Giménez, Gustavo Lanzavecchia.
Según los voceros, el hecho se produjo cuando la víctima, identificada como Hernán Landolina (42), casado y con dos hijos de 11 y 2 años, acababa de llegar a su casa a bordo de su camioneta Ford Eco Sport. "Hernán venía como siempre a las diez de la noche del gimnasio.
Bajó de la camioneta, entró a la casa y saludó al nene de dos años, Santiago. Después volvió a salir para buscar los bolsos que había dejado en la camioneta y ahí fue cuando lo agarraron", contó Ana María, suegra de la víctima.
En ese momento, los delincuentes le dispararon al profesor un tiro en el rostro con una pistola calibre 3.80 -una vaina servida de ese calibre fue levantada en la escena del crimen-, y le robaron la camioneta, con la cual huyeron a toda velocidad.
"Hernán cayó debajo de la camioneta y ellos, desgraciados, le pasaron por arriba. Lo mataron a sangre fría", aseguró la suegra.
La mujer sostuvo que a su yerno "lo fusilaron" y explicó que su nieto de 2 años "se salvó" porque estaba a punto de subir a la camioneta cuando llegó su padre, ya que siempre tenía la costumbre de hacerlo para acompañar a su papá a estacionarla.
Fuentes policiales revelaron a Télam que algunos testigos vieron un Fiat 128 como vehículo de apoyo de los delincuentes y afirmaron que ese auto es buscado por los investigadores.
Carlos, un vecino que fue testigo clave del hecho, contó a la prensa que alcanzó a escuchar el disparo cuando salió al balcón y pudo ver a un delincuente que subió a la camioneta para huir con un cómplice que manejaba.
"Al escuchar el estruendo, salí al balcón y empecé a gritar. Veo subir al delincuente del lado del acompañante y es cuando salen para atrás con la camioneta y lo atropellan, le pasan con la rueda por encima", afirmó.
El vecino relató que además de él, tanto la esposa de Landolina como otro vecino, familiar de la víctima, pudieron ver a uno de los delincuentes, quien parecía rubio, pero dijo que no están en condiciones de reconocerlo.
Carlos contó que fue él quien, junto a un familiar del profesor, cargó a Landolina en su auto porque la ambulancia no llegaba y lo llevaron al Hospital Santojanni.
"Se lo veía muy mal, perdió mucha sangre. Cuando llegamos al hospital no sé si llegó con vida. No dijo nada, ni siquiera se movía. La ambulancia todavía la estamos esperando", se lamentó Carlos.
Agregó que la víctima tenía puesta su riñonera, una alianza y una cadena de oro. El vecino dijo que Lomas del Mirador "es una zona liberada" y que "la Policía no se preocupa".
"Los patrulleros pasan cada tanto, pero cuando los llamás tardan en aparecer. Ya no hay manera de salir a la calle", se quejó.
Silvina, cuñada de la víctima, agregó que "Hernán era un padre maravilloso, dedicado a su trabajo, un hombre que era muy querido", y señaló que "se trató de un robo y él no se resistió".
"Primero le dispararon y después le robaron la camioneta. Lo asesinaron a sangre fría", sostuvo la cuñada.
La camioneta Eco Sport de la víctima tenía un localizador satelital y fue hallada alrededor de las 2 en la colectora Dellepiane al 3700 y Escalada, en el barrio porteño Samoré, de Villa Lugano.
"Podrían haber encontrado a los asesinos y a la camioneta desde las diez de la noche", se quejó la suegra de Landolina, ya que aseguró que la Policía tenía ese dato apenas sucedió el crimen.
Landolina trabajaba como coordinador de Actividades Físicas de Swiss Medical Group (SMG) Sports y era entrenador personal del empresario Guillermo Cóppola, el ex manager de Diego Maradona.
Sus restos son velados en la cochería Chiora, ubicada en Eva Perón 250 de Lomas del Mirador.
El caso está a cargo del fiscal Marcelo Diomede, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento judicial La Matanza, quien pasó toda la noche en la escena del crimen para tomar declaración a testigos.