La búsqueda de los desaparecidos continuaba este jueves en el crucero "Costa Concordia", mientras se investiga la presencia de una mujer moldava de 25 años en el barco que encalló y naufragó hace seis días cerca de la isla toscana de Giglio.
Los investigadores analizan si la joven moldava, Domnica Cemortan, fue invitada al puente de mando por el capitán, Francesco Schettino, poco antes de que la embarcación encallara contra unas rocas, según relataron varios pasajeros.
Sin embargo, el propietario del "Concordia", Costa Crociere, con base en Génova, rechazó la denuncia y aseguró que su nombre no aparecía en la lista oficial de pasajeros.
En tanto, la justicia ordenó que Schettino, de 52 años, siga bajo arresto domiciliario, mientras los fiscales lo acusan de homicidio múltiple y de abandono del barco y, en caso de ser encontrado culpable, podría caberle una pena de 15 años.
La compañía, que ya suspendió al capitán, tampoco se encargará de su defensa, explicó el abogado Marco de Luca, ya que Costa Crociere también se considera una víctima del naufragio.
Por otra parte, los buzos reanudaron su tarea en lo que autoridades italianas definieron como "una carrera contrarreloj" por la amenaza de un empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
Los esfuerzos fueron suspendidos por más de 12 horas el miércoles por razones de seguridad, debido a que el casco de la enorme nave se movía y amenazaba con hundirse en una depresión submarina.
Actualmente hay unos 20 desaparecidos entre las 4.229 personas que se encontraban a bordo al momento del accidente, explicaron las autoridades italianas. Hasta la fecha, la cifra confirmada de muertos en el accidente asciende a 11. |