La mujer, oriunda de Milán, se unirá a una demanda conjunta contra la naviera Costa Crociere y exigirá el dinero en concepto de daños materiales, biológicos y morales.
Recordó que decidió hacer el crucero en invierno porque esperaba a su hijo en verano y describió el caos y el estrés que sufrió durante la evacuación del barco naufragado.
La mujer dijo que es un amante de los barcos y no se cansa de estudiar sobre el tema, “por eso siempre fue una referencia, un maestro para la tripulación”.
El hombre está acusado de homicidio culposo, abandono de nave y naufragio por el accidente del crucero.
El comisario del gobierno encargado de gestionar la catástrofe, Franco Gabrielli dio luz verde al tan esperado inicio de la operación que debe ocurrir antes de una eventual reflotamiento de la nave o su desguace.
Hallaron otros dos cadáveres y las víctimas ya ascienden a 15.
El jefe de Protección Civil, Franco Gabrielle, anunció que las operaciones de búsqueda y las de extracción del combustible se llevarán a cabo de forma paralela.
Hoy confirmaron que el capitán no estaba drogado al momento del naufragio.
El abogado del acusado aseguró que “no había ninguna duda” al respecto.
Francesco Schettino, el capitán de la nave, acusó a Costa Crociere, la compañía dueña del barco, de haber planeado y ordenado la arriesgada maniobra que provocó el accidente.
El “Costa Concordia” naufragó el 13 de enero en Italia, y desde ese primer momento el principal acusado fue Francesco Schettino, quién abandonó su puesto.
Ahora se supo que sus declaraciones judiciales señaló a la empresa Costa Crociere, dueña del barco, de planear y ordenar la maniobra que provocó el accidente.
El cuerpo fue encontrado en el interior del barco durante las tareas de búsqueda de desaparecidos, tras el naufragio ante las costas de la isla italiana de Giglio la semana pasada.
Cuarenta minutos después de producido el impacto del Costa Concordia con la roca, la tripulación ni siquiera había empezado con las tareas de evacuación.
El director de la compañía dueña del Concordia, Nicola Casagli, acusó al capitán del crucero de engañarlos tanto a ellos como a los pasajeros.
Se reanudaron las tareas de rescate con la ayuda de un robot.
Lo confirmó uno de los cocineros del barco que encalló frente a la isla de Giglio, Italia.
Según cuenta el miembro de la tripulación, Francesco Schettino ordenó la cena alrededor de las 22.30 horas, mientras que las autoridades confirmaron que la hora del choque contra las rocas fue a las 21.40.
Domnika, de 25 años, es una joven moldava que no estaba registrada en ninguna de las listas de pasajeros del "Costa Concordia".
Pasaba las noches en una habitación anexa a la sala de mandos del barco y hay varias sospechas en torno a su persona, luego de la publicación de una fotografía.
Se trata del grito el grito con que Gregorio De Falco, capitán de la guardia costera de Livorno, le ordenó a Francesco Schettino, el comandante del crucero Costa Concordia, volver a subirse a la nave que naufragó el viernes.
Francesco Schettino habló con las autoridades portuarias italianas poco después de que la embarcación chocara contra rocas cerca de la isla de Giglio el viernes por la noche.
"¿Qué quiere hacer, irse a casa? Regrese a bordo", tuvieron que ordenarle al capitán.
Una conversación telefónica grabada entre la capitanía de puerto y el capitán del crucero que naufragó la noche del viernes cerca de una isla italiana, pone en evidencia que éste se negó a volver a subir a bordo para evacuar a los pasajeros.
"Al parecer, el comandante cometió un error de criterio que tuvo las peores consecuencias", indicó un comunicado de la empresa.
Según la jueza argentina María Inés Lona, de 72 años, que iba a bordo, se arrojó al mar y nadó hasta un peñasco, estaba "enfiestado" y bebía durante la emergencia.
La cifra de víctimas fatales por el naufragio se elevó este lunes a seis luego de que los brigadistas encontraran durante la madrugada el cuerpo de otra persona dentro de la embarcación.
El nuevo fallecido es un pasajero que fue hallado en el segundo puente del barco vistiendo un chaleco salvavidas.