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Comprometida con su deber cívico como ciudadana, Delia, de 104 años, le pidió a su hijo que la llevara hasta la Universidad de El Salvador, en Recoleta, para emitir su voto.
Con un poco de dificultades para trasladarse, debido a que usa silla de ruedas, Delia se convirtió en la mujer más grande del país que concurrió al cuarto oscuro: “Voy a ir a votar hasta que Dios me mantenga en la tierra”, dijo a Canal 26
Si bien la mujer no estaba incluida en el padrón, su hijo hizo todos los trámites pertinentes para que ella pudiera emitir su voto. “Me siente muy argentina y hasta que tenga buena memoria voy a votar”, remarcó.
Se autodenominó como una persona “muy memoriosa” y remarcó que lee los diarios todos los días porque le gusta mucho la lectura. “Pienso que elegí bien. Habrá que esperar los resultados y ver cómo se portan ellos”, remarcó.
Delia se dedicó durante 30 años a la docencia y abandonó la profesión cuando ya era directora en un colegio de Dock Sud. “Por suerte me pude jubilar muy bien”, contó.
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