"Superabuela": echó a los golpes y a las patadas a dos ladrones de su casa
La jubliada, de 67 años, es esposa de un comisario retirado. Dijo que actuó de esa manera para proteger a sus nietas que estaban dentro de su vivienda.
Dos ladrones vestidos de policías intentaron asaltar a una jubilada de 67 años en su casa de la localidad platense de Los Hornos, pero la mujer se resistió y los puso en fuga a empujones y patadas.
La jubilada es esposa de un comisario retirado, quien en ese momento no estaba en la vivienda, y aseguró que se decidió a actuar de esa manera para proteger a sus nietas, que en ese momento estaban descansando dentro de la casa.
El episodio se produjo ayer por la mañana en una casa de la avenida 66 entre 146 y 147, en la zona de Los Hornos, según señaló en su edición de la fecha el diario El Día de esta ciudad.
Los supuestos uniformados tocaron timbre en una casa con la excusa de entregar una cédula, y luego de insistir unos segundos la jubilada les abrió la puerta.
Cuando la mujer descubrió el engaño, uno de los delincuentes la empujó, pero ella -lejos de quedarse quieta y tras caer al piso-, devolvió el empujón.
Luego, la víctima le pateó el arma al cómplice, a quien en algún movimiento en falso se le había caído, y tras ello los asaltantes desistieron del ataque, la amenazaron de muerte y huyeron a toda velocidad.
Según explicó la propia víctima del intento de asalto, María Elena Giles de Molina, los asaltantes estaban "disfrazados de policías aunque sin patrullero".
"Lo único que pensé en todo momento -contó la mujer- es en mis nietas que en ese momento estaban durmiendo. Lo que pasa es que una escucha todo lo que pasa y si entraban podían hacer un desastre".
Los ladrones vestidos de policías, según el relato de algunos testigos, habían pasado unos minutos antes por una panadería que está cerca de la casa que quisieron violentar.
La jubilada, en tanto, reveló: "parece que sabían que mi marido, que es comisario retirado, se había ido a trabajar. Entonces fue que tocaron el timbre y me dijeron que era porque traían una cédula de notificación. Les dije que no estaba pero insistieron. Hasta que abrí".
A continuación uno de los ladrones empujó a la dueña de casa, que trastabilló pero no sin antes contestar la agresión. "Lo empujé y empecé a gritar. Entonces el otro ladrón se acercó, se le cayó el arma al piso y le pegué una patada".
Instantes más tarde, los delincuentes escaparon corriendo por la avenida 66 en dirección a 146; luego los testigos y vecinos los perdieron de vista.
La mujer reconoció que "antes de abrir miré por la ventana y no vi el patrullero, pero como siempre se quejan de que no tienen vehículos pensé que habían venido a pie".