Miles de manifestantes de todo el mundo llevan adelante medidas contra el dominio chino sobre el Tibet. La situación más tensa se vivió en Nepal, donde 1.400 exiliados tibetanos fueron detenidos.
En la capital de Nepal, Katmandú, la policía detuvo a casi 1.400 exiliados tibetanos que se manifestaban contra el dominio chino sobre el Tíbet, poco antes de que comenzaran los Juegos inaugurados este viernes.
"Hemos arrestado a más de 1,380 tibetanos por violaciones de disposiciones gubernamentales, que prohíben las protestas en la zona", informó la policía de Nepal.
En las protestas se oyeron consignas como "Queremos justicia", "China, sal de nuestro país" y "Larga vida al Dalai Lama".
Pero antes de que los manifestantes llegaran a la embajada de China, la policía nepalí cerró el paso de quienes se manifiestan en exigencia de la “restauración de los derechos humanos y de la libertad de culto en el Tíbet".
En ese país hay 20,000 tibetanos registrados como refugiados, y otros miles que viven sin ese estatus. Sin embargo, el gobierno de Nepal reconoce la soberanía china sobre el Tíbet.
En tanto, en Hong Kong, un británico de 33 años fue detenido tras haber escalado un puente y desplegado dos pancartas a favor de los derechos humanos y de la democracia.
"El pueblo de China quiere libertad" y "Queremos derechos humanos y democracia", rezaban las pancartas.
En los últimos tres días, un total de tres militantes de derechos humanos han visto denegada su entrada a Hong Kong.
Asimismo, poco antes de que comenzaran los XXIX Juegos Olímpicos, el presidente estadounidense, George W. Bush, abogó por la "libertad de expresión", al inaugurar la nueva embajada de Estados Unidos en Pekín.
"Creemos con firmeza que las sociedades que permiten la libertad de expresión tienden a ser más prósperas y más pacíficas", afirmó el mandatario estadounidense.
Nicolas Sarkozy, el presidente de Francia, sostuvo en su viaje a Pekín que es necesario "acompañar a China hacia el respeto de los valores que son los nuestros".
"No se boicotea a un cuarto de la humanidad", sostuvo Sarkozy antes de mantener una reunión con el presidente chino, Hu Jintao, y con el primer ministro chino, Wen Jiabao.
Mientras, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) pirateó una frecuencia de FM en Pekín para difundir mensajes en francés, inglés, chino y mandarín sobre la libertad de expresión en China.
"Cualesquiera que sean las medidas que adopten, no lograrán poner fin a la libertad de expresión", decía el mensaje dirigido a las autoridades chinas.
En varias partes de Europa continuarán las manifestaciones, vigilias y otro actos por asociaciones de apoyo a los tibetanos y al movimiento espiritual Falung Gong.
En París, la justicia derogó la prohibición policial de protestar ante la embajada china, que antes se concentrará frente al lujoso restaurante parisino Fouquet's, en la avenida de los Campos Elíseos.
Alrededor de 127 atletas, de los cuales unos 40 participarán en los JO de Pekín, firmaron una carta abierta al presidente chino pidiendo el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión y la libertad de culto.