|
Acompañada por todo su gabinete, y en un tono nostálgico, la mandataria dejó en claro que su principal preocupación son los damnificados de un terremoto y un tsunami que asolaron el país el pasado 27 de febrero con saldo de 800 muertos o desaparecidos.
Pero haciendo un balance, Bachelet -que sale de la presidencia con una popularidad de 84%- dijo que "reivindico los progresos de estos últimos 20 años" que hicieron de Chile "un país más justo y solidario" y "un país con mucha credibilidad".
Se refería a los gobiernos que siguieron a la salida del poder del dictador Augusto Pinochet: de Patricio Aylwin, de Eduardo Frei, de Ricardo Lagos y el de ella misma, todos pertenecientes a la Concertación.
"Soy representante de una coalición que puede demostrar hoy una obra muy sólida que la historia sabrá reconocer", indicó la presidenta.
"Puse toda mi energía en estos cuatro años para hacer un país más justo", dijo señalando como ejemplos la reforma previsional y una nueva política educativa.
"La reforma previsional, el sistema de protección de la infancia, la nueva política habitacional, son sólo algunos ejemplos. Tengo el orgullo de haber encabezado un gobierno que ha marcado cambios sensibles en el área de la justicia social", agregó.
Pero gran parte de su mensaje se dedicó a la tragedia que viven dos regiones del centro y sur por el sismo. "La tierra y el mar nos golpearon duramente, recordándonos que
pese a nuestra solidez, nunca estaremos a resguardo de los embates de la naturaleza", dijo la mandataria.
Dijo que "las tareas más urgentes derivadas de la catástrofe ya están resueltas o en vía de una pronta solución" e invitó a "todos los chilenos y chilenas a participar de la reconstrucción" que se dará durante el gobierno de Piñera. |