Una fractura en la corteza terrestre, un ovni, el calentamiento global o la salida de un "tapón" podrían estar detrás de la misteriosa desaparición de un lago en el extremo sur chileno, que como única huella dejó una gigantesca fosa con grietas y algunos témpanos en el fondo.
El hoy famoso lago -que no tiene nombre- se ubicaba unos 2,000 kilómetros al sur de Santiago, en el Parque Nacional Bernardo O'Higgins, Región de Magallanes, y para llegar a él había que navegar unas 40 horas y caminar cuatro más.
En entrevista con el diario 'Las Últimas Noticias', el ufólogo Rodrigo Fuenzalida indicó que "tiene conocimiento que ciertos ovnis succionan agua". "Hay un caso en el lago Colbún, con testimonios de carabineros y civiles que lo vieron posarse sobre el lago y recoger agua. Eso existe", enfatizó.
Sin embargo, dijo que "no hay evidencias físicas ni observaciones, pero no hay que olvidar que en la zona de Magallanes ocurre el 60 por ciento de los avistamientos de todo Chile".