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La Justicia ordenó realizar una segunda autopsia al cuerpo de Lucas Rebolini, hijo de los
actores Leonor Manso y Antonio Grimau, al tiempo que envió a los investigadores a determinar en el hospital Fernández si el joven se había escapado de la guardia del centro asistencial.
Las pesquisas en el Fernández estuvieron dirigidas a buscar material que ayude a circunstancias de la muerte de Lucas, el último 10 de febrero, como videos de cámaras de seguridad y libros de guardia.
Más temprano, el juez de instrucción porteño Carlos Bruniard había enviado un oficio al Cuerpo Médico Forense ordenando realizar una segunda autopsia, luego de que se presentara un perito de parte en representación de los actores.
Las fuentes consultadas por NA informaron que la decisión del magistrado fue adoptada en la misma resolución en la que aceptó a la familia como querellante -anoche-, pero precisaron que la orden de realizar la segunda autopsia fue concretada luego de que se presentara el perito de parte para asumir el cargo.
En tanto, las autoridades del Hospital Fernández confirmaron que Lucas Robolini Manso, de 36 años, se había escapado de dicho centro de salud y luego volvió a ser ingresado por la Policía tras hallarlo en la vía pública con "una psicosis tóxica".
El pedido de actuar como querellantes fue presentado ayer por la familia Grimau-Manso, y con ese carácter tienen la posibilidad no sólo de tomar parte de la causa, sino también de proponer
medidas de prueba más allá de las sugeridas por el fiscal.
Mientras se ordenó una segunda autopsia, el fiscal de Instrucción Marcelo Solimine aún espera una serie de informes complementarios para determinar con certeza la causal de la muerte del músico, sobre quien hasta el momento se supo que falleció por "neumopatía", de acuerdo con el informe de la autopsia que se realizó hasta el momento.
Hoy, en conferencia de prensa, la directiva del Hospital Fernández Angela Martín confirmó que el joven se había escapado de dicho centro de salud apenas fue ingresado -en la madrugada del 6 de febrero-, y luego fue llevado nuevamente por una ambulancia del SAME.
"El paciente ingresó con una psicosis tóxica, en esas circunstancias no hay posibilidad de diálogo, convencimiento ni intercambio. Cuando el paciente se fuga, se pide participación de la policía para ubicarlo y contenerlo. Hay que invertir al menos la fuerza de cinco hombres grandes, para que lo lleven al plano horizontal y a partir de ahí, medicarlo", explicó la profesional a la prensa. |