Fallo de la Justicia italiana confirmó cadena perpetua a represores de la ESMA
La Corte de Apelación de Roma ratificó la máxima pena para cuatro militares acusados de la desaparición y muerte de tres ítalo-argentinos. Entre los involucrados, están Alfredo Astiz y el “Tigre” Acosta.
La Corte de Apelación de Roma confirmó la condena a cadena perpetua de cuatro militares argentinos acusados de la desaparición y muerte de tres ítalo-argentinos durante la última dictadura, informaron fuentes judiciales.
La condena fue confirmada para el ex capitán Alfredo Astiz, conocido como el "Angel Rubio de la Muerte" y los capitanes de navío Jorge Eduardo Acosta y Raúl Vildoza, así como para el contralmirante Antonio Vañek.
Los cuatro militares, que operaban en el centro clandestino de detención y tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en Buenos Aires, estuvieron ausentes durante el proceso y, por lo tanto, fueron juzgados en rebeldía, como lo prevé la legislación italiana.
La condena al prefecto naval Héctor Antonio Febres, quinto acusado durante el proceso, no fue confirmada debido a que falleció en diciembre pasado, al parecer envenenado mientras se encontraba detenido en la sede de la prefectura de Tigre, a 40 kilómetros de Buenos Aires.
Los oficiales argentinos fueron condenados por el homicidio premeditado de Angela María Aieta --madre del líder de la Juventud Peronista Dante Gullo--, secuestrada el 5 de agosto de 1976, así como de Giovanni Pegoraro y su hija, Susana, ambos secuestrados el 18 de junio de 1977.
Todas las víctimas tenían nacionalidad italiana y pasaron por la tristemente célebre ESMA.
La sentencia en primera instancia fue pronunciada el 14 de marzo del 2007.
Se trata del segundo proceso que se celebra en Roma por los desaparecidos italianos en Argentina.
A la lectura de la sentencia asistió la presidenta del Comité de Familiares Italianos Desaparecidos, Angela Boitano, así como representantes de organizaciones de derechos humanos y autoridades italianas.
"Esta sentencia sirve a la justicia argentina para que inicien los procesos por los desaparecidos. Estoy segura que mis hijos, cuyos cuerpos aún no han sido encontrados, saben que se ha hecho justicia", declaró conmovida a la prensa Boitano.
Según organizaciones de defensa de los derechos humanos, por la ESMA pasaron 5.500 personas, de las cuales 4.400 fueron asesinadas y arrojadas al mar desde aviones militares en los atroces "vuelos de la muerte".