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...sin funcionar. El subte, el Premetro y el Ferrocarril Urquiza, interrumpidos. Los autos, abollados. Un día que quedó en la memoria.
Hace exactamente un año se producía en Buenos Aires una tormenta de granizo y lluvia que anegó calles, causó destrozos en viviendas y automóviles, dejó 14 heridos y unos 43.000 usuarios sin electricidad en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, donde dejó fuera de servicio los semáforos y la telefonía celular, según informaron en aquel momentos fuentes de Defensa Civil.
Los más afectados fueron los autos, que durante un tiempo mostraron en sus carrocerías las consecuencias del fenómeno climático.
El granizo comenzó en la ciudad poco antes de las 16 del 26 de julio de 2007 y causó la interrupción de la línea D de subterráneos, del Premetro y del Ferrocarril Urquiza.
"Lo inusual consistió en que en esta oportunidad el granizo cubrió una superficie muy extensa al mismo tiempo y no es común que esto ocurra", dijeron ese día desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
La caída de piedras es un hecho que puede darse a esta altura del año, pero sorprendió el tamaño, en algunos casos comparable al de una pelota de tenis.
"Más que el tamaño de las piedras -las mayores de cinco o siete centímetros de diámetro- lo inusual fue que la lluvia de piedras cubrió al mismo tiempo diferentes y extensas zonas de la ciudad y del conurbano", dijo una fuente que monitoreaba las calles durante la hora y cuarto que duró el temporal.
Los barrios porteños más afectados fueron Chacarita, Almagro y Constitución, y en el conurbano el granizo afectó en especial a los partidos de San Miguel, Morón, Hurlingahm y Escobar, informaron voceros de Defensa Civil de ambos distritos.
Un vocero de Edenor dijo que "a hora y media de la caída de granizo logramos normalizar el servicio, con la salvedad de zonas puntuales como Escobar", mientras en la zona cubierta por Edesur el servicio se mantuvo normal.
El SMN había dictado un alerta: advertía sobre severas lluvias y granizo entre ese día y el siguiente en Entre Ríos, este de La Pampa, sur y centro de Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y el Río de La Plata.
El tránsito vehicular fue caótico, con problemas en diversos barrios porteños y del Gran Buenos Aires y un choque múltiple en la Panamericana en la mano hacia la Capital Federal, en el partido de San Isidro, con seis autos involucrados y dos heridos.
Los problemas en la circulación vehicular continuaron durante toda la noche en los barrios de La Boca, Barracas, Palermo, Caballito, Núñez y Saavedra, con calles anegadas y la avenida General Paz registraba congestionamientos desde Libertador hasta Liniers, con marcha a paso de hombre.
En varios garages cedieron las "media sombras" debido al granizo acumulado y dañaron los vehículos estacionados, mientras en Córdoba al 2400 se derrumbó parte de un tinglado y una medianera, por el mismo motivo.
En el Congreso Nacional, un rayo cayó cerca de la sala de periodistas de la Cámara de Diputados, con un gran estruendo, aunque no causó heridos.
En el gran Buenos Aires, más de 800 viviendas sufrieron daños en sus techos en el partido de San Miguel, que fue el más afectado, junto a Luján, Hurlingham y Moreno, todos al norte de Capital Federal.
Las fuentes detallaron que en San Miguel cayeron trozos de hielo de hasta 30 gramos de peso, pero aclararon que no hay evacuados debido a que no hay zonas anegadas por las lluvias.
Ante ese panorama, el gobierno bonaerense puso en funcionamiento un esquema de emergencia para que el ministerio de Desarrollo Humano asista a los damnificados por el temporal, en coordinación con las intendencias afectadas.
Además, dispuso dos camiones cargados con frazadas, chapas y colchones partieron de La Plata rumbo a Hurlingham.
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