CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD
El fiscal argentino de La Haya pidió la captura del presidente de Sudán
Luis Moreno Ocampo acusa al mandatario sudanés en al menos 10 cargos de genocidio y crímenes de guerra en la región de Darfur, en el oeste de ese país.
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|  Moreno Ocampo en la conferencia de Sudán |
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El fiscal general de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el argentino Luis Moreno Ocampo, pidió este lunes la captura internacional del presidente sudanés por genocidio en la región de Darfur, en el oeste de Sudán.
El procurador de la máxima instancia judicial de la ONU dijo que el presidente Omar al-Beshir "elaboró e implementó" un plan para aniquilar a gran parte de tres tribus no árabes de Darfur con una campaña de asesinatos, violaciones y deportaciones.
Por primera vez en la historia de la CIJ, Moreno Ocampo pidió a un panel de tres jueces una orden de captura contra un jefe de Estado -Beshir- para preservar la vida de las personas que aún son blancos de ataque en Darfur de milicias que apoyan al gobierno.
La decisión se adoptó pese a los temores generales y las advertencias del gobierno sudanés de que la medida podía inflamar las tensiones en Darfur y provocar la expulsión de trabajadores voluntarios y tropas de paz de esa región del oeste de Sudán.
"El fiscal Luis Moreno Ocampo presentó hoy evidencias que muestran que el presidente Omar al-Beshir cometió los crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Darfur", dijo su despacho en un comunicado.
"El fiscal concluyó que hay fundamentos razonables para creer que Beshir tiene responsabilidad criminal en relación a 10 cargos de terrorismo, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra", agregó el texto, enviado a Télam por correo electrónico.
La ONU dice que más de 300.000 personas murieron en Darfur y 2,5 millones debieron abandonar sus hogares desde el inicio del conflicto, en febrero de 2003. El gobierno de Sudán afirma que los muertos fueron 30.000.
El conflicto comenzó cuando tribus africanas no árabes se alzaron en armas contra el gobierno árabe de Jartum -capital del país- y las milicias árabes que apoyan al gobierno, en una lucha por poder y recursos.
En una señal del malestar que causaba en Sudán la posibilidad de una acusación contra Beshir, su gobernante Partido del Congreso Nacional advirtió ayer de "más violencia y sangre" en Darfur si la CIJ acusaba al presidente.
El primer ministro británico, Gordon Brown, urgió al gobierno sudanés a colaborar con la corte, informó la cadena BBC.
"Llamamos al gobierno de Sudán a cooperar con la Corte Internacional de Justicia. La Corte tiene nuestro apoyo a sus actividades", dijo Brown en su conferencia de prensa mensual.
Sin embargo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se manifestó "muy preocupado" de las consecuencias que la acusación podría tener en el proceso político interno y para las fuerzas de paz de la ONU en Darfur, en una entrevista que publicó el diario francés Le Figaro.
El martes de la semana pasada, siete miembros de las tropas de paz de la ONU murieron y 22 resultaron heridos en un ataque en Darfur atribuido por algunos a las milicias pro-gobierno.
La Liga Arabe convocó una reunión de emergencia para discutir el tema de la acusación contra Beshir y la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) advirtió de "graves ramificaciones". |