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Tres pobladores de Chaitén se resistían a abandonar ese poblado, ubicado al sur de Santiago, pese a que las autoridades advirtieron sobre el peligro de una eventual explosión del volcán, en erupción desde el primero de mayo.
Por ese motivo, el intendente de la Región de Los Lagos, Sergio Galilea, "interpondrá a las 13 (hora chilena) un recurso legal para obligar a evacuar a los últimos pobladores que permanecen en el lugar", dijo hoy un vocero de la comuna.
Hasta esta mañana eran siete los que se negaban a evacuar la zona donde se registra desde ayer la inyección de nuevo material de magma, aunque cuatro finalmente aceptaron irse del lugar.
La columna de cenizas que emana desde el cráter del volcán Chaitén alcanzó ayer una altura de dos kilómetros.
Según Paula Narváez, delegada del gobierno en la zona, el material que se registra en profundidad "debería manifestarse en la superficie", pero aclaró que se sabe "como ocurrirá esa manifestación".
La funcionaria vaticinó que podría ocurrir con una explosión, o con un aumento de la columna eruptiva.
"El tener esas posibilidades abiertas es lo que hace que tengamos esta recomendación de no permanecer en la ciudad", afirmó Narváez.
Entre el 21 y el 22 de julio se registraron más de 330 sismos diarios en el sector y unos 60 de ellos tuvieron una magnitud de 2,6 grados Richter.
Las autoridades decidieron evacuar anticipadamente a unos 200 pobladores que habían sido llevados al pueblo para que recuperaran algunas de sus pertenencias. |