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Al menos cuatro personas fueron detenidas y una más resultó herida como consecuencia de una verdadera batalla campal protagonizada esta madrugada por los asistentes a una fiesta privada realizada en un local nocturno del barrio porteño de Recoleta.
Fuentes policiales informaron que como consecuencia del incidente, un patrullero que había ido hasta el boliche quedó con los vidrios destrozados, además de los daños producidos en el interior del local bailable.
Sobre los incidentes, uno de los dueños del boliche responsabilizó a los propios asistentes a la fiesta y dijo que fue un "descontrol".
"Eran como 200 personas. El personal de seguridad sólo actuó para disuadir, pero no intervino porque estaba en inferioridad", explicó ante la prensa.
La feroz pelea ocurrió minutos después de las 5:00 de la madrugada de hoy en el local "Pagana", ubicado en la calle Vicente López 2134, donde se desarrollaba una fiesta de los empleados de un hipermercado que festejaban la proximidad de fin de año.
En ese momento, por causas que se tratan de establecer, los concurrentes a la fiesta -aparentemente alcoholizados- se enfrentaron a los custodios del lugar.
Los voceros policiales consultados indicaron que la pelea comenzó dentro del local nocturno y luego continuó en plena vía pública.
En ese contexto, los exaltados empleados del hipermercado apedrearon a un patrullero que había llegado al lugar para tratar de sofocar el incidente.
Como consecuencia de la pelea, cuatro personas fueron detenidas y trasladadas a la comisaría 19 de la Policía Federal, con jurisdicción en la zona.
Mientras tanto, un hombre fue derivado al hospital Fernández de esta capital, a raíz de las heridas recibidas durante la feroz gresca.
"La Policía hizo todo lo que pudo, pero había como 200 personas; los organizadores de la fiesta pidieron perdón, no sabían cómo disculparse por lo que había pasado", señaló Gustavo, uno de los dueños del local, al hablar con los periodistas en las puertas del boliche. |