Los ingleses que manejan y hablan a la vez por su teléfono celular o bien utilizan otro tipo de tecnología digital, pueden pasar dos meses en prisión, según una nueva medida vial impulsada por el gobierno.
Así, tendrán que cuidarse también de no usar MP3 o iPods.
Los fiscales británicos opinan que la utilización pone en peligro la seguridad de los peatones y a otros conductores.
Desde 2003, manejar mientras se hablaba por celular está prohibido en todo el país, aunque la Policía calcula que medio millar de personas no cumple con esa regla.
El plan también prevé multas que llegan hasta los u$s 10 mil y se retirarán, además, nueve puntos de la licencia de conducir, que allí de aplica hace años.
Los casos más graves pueden ser penados con hasta dos años de cárcel y la medida le baja una línea clara al conductor: “No hay que mezclar manejar con las comunicaciones, de la misma manera que no se mezcla el consumo de bebidas alcohólicas con el volante”, dijo Rob Gifford, del Consejo Parlamentario para la Seguridad del Transporte.
Vale aclarar que en 2005 la utilización de telefonía celular dentro de un auto provocó en Inglaterra 13 muertes y 52 accidentes viales serios.