|
|
Tamaño del texto
|
|
|
35 años sin Perón
|
|
|
"Murió" titularon un 1 de julio de 1974 los diarios de la época, porque no hacían falta más palabras para saber de qué se trataba: había fallecido Juan Domingo Perón, el líder del movimiento justicialista y uno de los máximos referentes políticos de la historia contemporánea argentina.
|
|
El 1 de julio de 1974 el país se conmocionaba con el deceso del entonces Presidente de la Nación, que a los 78 años estaba en ejercicio de su tercer mandato constitucional y se convertía así en el único jefe de Estado que ocupó en tres oportunidades el sillón de Rivadavia.
Amado y odiado, su figura trascendió ampliamente los límites de Partido Justicialista y se transformó en una de las personalidades políticas más importantes del siglo XX en la Argentina.
Desde su retorno definitivo en 1973, su salud se había deteriorado y durante el último año de vida sufrió tres crisis cardíacas que devinieron en la necesidad de contar con una guardia médica constante.
Al respecto, Carlos Seara -uno de los médicos que lo atendió en sus últimos días- aseguró en una entrevista que "la salud de Perón estaba muy comprometida y desde que volvió de España se fue agravando".
"Ya había llegado a la Argentina muy jugado –agregó-. Yo tuve acceso a su historia clínica, que era casi un libro. Tenía de todo. Aún si no le hubiera tocado gobernar, seguramente sólo hubiera vivido uno o dos años más".
El 12 de de junio de 1974, el líder justicialista convocó un acto en la Plaza de Mayo, que "sonó a despedida" para miles de manifestantes.
Ese día acuñó la famosa frase "mi único heredero es el pueblo" y también agradeció la presencia de los asistentes diciendo: "me llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino".
La crítica situación de su salud llevó a que, el 28 de junio de 1974, los doctores Pedro Cossio y Jorge Taiana recomendaran reposo absoluto al presidente y, al día siguiente, se realizó la delegación de mando a su esposa.
Los rumores sobre la salud de Perón comenzaron a circular desde las primeras horas de ese lunes 1 de julio de 1974 y se intensificaron a las 10.25, cuando por radio se anunció que el Presidente había sufrido un paro cardíaco y se encontraba grave.
Apenas cruzado el mediodía, la vicepresidenta de la Nación y esposa del caudillo, María Estela Martínez de Perón fue la encargada de anunciar la noticia: "Con gran dolor debo transmitir al pueblo de la Nación Argentina el fallecimiento de este verdadero apóstol de la paz y la no violencia".
Perón había muerto a las 13.15. El líder político fue velado en el Congreso Nacional y se decretó un duelo de tres días en todo el país.
Los restos del mandatario fueron ubicados en una cripta situada en la residencia presidencial de Olivos, lugar al que cuatro meses después llegarían repatriados desde España los de su anterior mujer y también ícono del movimiento peronista: Eva Duarte de Perón. Tras el golpe militar del 24 de marzo de 1976 y la caída del gobierno justicialista, los restos de Perón fueron trasladados al cementerio de la Chacarita, donde fue profanada su tumba en junio de 1987.
Casi dos décadas después, se realizó un traslado histórico: el 17 de octubre de 2006 los restos de Juan Domingo Perón viajaron en caravana durante 6 horas desde la sede de la Confederación General del Trabajo –CGT- hasta el mausoleo que se levantó en la quinta que había sido de su propiedad, en la localidad bonaerense de San Vicente.
Pero la ceremonia quedó empañada por la violencia: más de 60 heridos, golpes y disparos irrumpieron en la liturgia peronista, abortaron el acto y cancelaron la presencia del entonces presidente Néstor Kirchner, previsto como el orador principal. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Canal 26 en vivo
Estamos Viendo
En Buena Compañía
Próximo Programa
Viví la Tarde
|
|
|
|